El SEO y la importancia de tener una web optimizada

El SEO y la importancia de tener una web optimizada

Tres simples letras forman una temible palabra que hace que hasta el emprendedor más versado en Internet tiemble de miedo: SEO. Este es el concepto del cual todos tenemos que ser conscientes si estamos pensando hacernos un hueco en la red, puesto que puede ser lo que diferencie un negocio online de éxito de uno que se quede a medio camino de cumplir con sus objetivos.

No han sido pocas las veces en las que yo mismo he tenido la ocasión de temblar por el SEO. Un error, un mal planteamiento sobre cómo optimizar el blog, y todo el equipo de defensa de Google se puede lanzar contra tu persona. Y os aseguro que eso no es algo agradable, sino más bien todo lo contrario. No os recomiendo para nada el descuidar el SEO y que luego tengáis que sufrir algún tipo de encontronazo con Google. Porque la lucha con Google no se gana, simplemente se sale de ella sin quedar totalmente para el arrastre. Tomad este como un consejo de amigo que os doy de manera muy sincera.

¿Por qué tengo que optimizar el SEO?

Podría darte una respuesta de lo más simpática al decir “porque Google quiere que lo hagas”. Pero me lo voy a currar un poco más. La realidad es que el SEO es el motor que nos representa en Internet. Es aquello que marca la expansión de nuestro nombre, lo bien que llega a sonar nuestro eco por todos los rincones de la red. Si tenemos un buen SEO nuestra web será más accesible desde Google porque aparecerá antes en los resultados de búsqueda. O dicho de otra forma: cuanto mejor SEO hagamos, más felices estaremos.

¿Y cómo lo hago?

Hay muchas cosas que se pueden hacer, incluso demasiadas. Os recomiendo que vayáis con calma una por una. A los buscadores les molesta mucho que hagamos el trabajo a medias o que lo hagamos rápido y mal. Es preferible ir poco a poco y con buenos resultados que marcarnos una chapuza. Por eso, como os digo, os recomiendo calma. Podemos comenzar, por ejemplo, puliendo los términos de búsqueda por los que nos encontrarán los usuarios en los buscadores. Eso implica hacer una revisión profunda de la web.

También hay que reforzar el contenido. No publiquéis entradas con contenido duplicado, ni tampoco artículos de 100 palabras de extensión. Todo eso es veneno y jugará en vuestra contra. Escribir artículos de un mínimo de 300-400 palabras y cuanto más largos sean, mejor. Pero si son largos, que sean buenos, porque 3000 palabras no valen de nada si son irrelevantes.

Otras cosas que debéis hacer

Y eso es solo el principio. También debéis ocuparos de optimizar la web para que esto beneficie a la experiencia de los usuarios y al posicionamiento. Hay que revisar enlaces entrantes, el diseño, la incorporación de secciones añadidas y la experiencia de navegación para que sea fácil de usar y proporcione un rendimiento satisfactorio. Si podéis introducir funciones añadidas será mejor que mejor, como un blog o un apartado con contenidos multimedia a disposición de los clientes.

Y por último, cuando ya lo hayáis hecho todo y os hayáis convertido en dioses del SEO, os recomiendo cruzar los dedos y tener fe. La fe siempre ayuda, porque con Google nunca se sabe.

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